España imitará a Alemania

Decía recientemente José Luis Rodríguez Zapatero en los medios españoles que estaba adoptando las duras medidas de ajuste presupuestario en la línea de las que tomó en su día el ex-canciller Gerhard Schröder en Alemania durante su estancia al mando del ejecutivo alemán (1998-2005).

No es la primera vez que España mira a Alemania como su hermano mayor del que aprender o como el primo carnal con el cuál compararse. En Enero del 2007, cuando España crecía al 4%, Zapatero expuso que para el 2010 la renta per cápita de España superaría la alemana y la italiana.

En dicho Enero, además de que pasamos mejores Navidades que estas últimas, había un superávit del 1,6% sobre el PIB y había previsiones que la deuda se reduciría hasta el 30%. Se hablaba de rebajas de impuestos y la construcción seguiría subiendo sin parar (y eso que el precio de la vivienda ya se había estancado).

Han pasado 4 años, y ya vemos el hermano mayor sigue siendo el mayor. Sí que se han rebajado los impuestos, pero sólo a los ricos, ya que a la clase media (que en España somos casi todos) se le han subido los impuestos. Además, ahora no se habla de rentas per cápita superiores, sino de moderación salarial (sino se dicen cosas aún peores), ya que es la válvula de escape para que no se pierda competitividad y se pueda exportar.

Es la moda, hablar en el café o en el médico que nos tenemos que bajar los sueldos. Estaría muy bien pensar en que quizás por consenso nacional (¿consenso qué?) todos debamos apretarnos el cinturón, pero aquí hay una obviedad que muchos están ignorando. Si nos bajamos el sueldo, ¿también bajarán los precios no? Quiero decir, ¿si yo como persona me bajo el sueldo las empresas harán lo mismo y bajarán los precios no?

¡Y un jamón! El viernes pasado publicaba El País como la brecha entre salarios y precios era cada vez mayor. En román paladino: que el pan y la leche me cuesta más y yo cada día gano menos. En concreto, el incremento salarial pactado en los 2.031 convenios colectivos firmados de enero a septiembre del 2010 asciende hasta el 1,31%, mientras que el IPC (ese indicador que refleja de algún modo cuánto sube el coste de la vida) adelantado de septiembre del 2010 apunta que la inflación escaló hasta el 2%. Casi siete décimas de diferencia.

En Diciembre del 2009, patronal y sindicatos, en el acuerdo interconfederal de negociación colectiva (ANC) del 2010-2012, firmaron la contención salarial para poder mantener el empleo. La patronal (esa entidad que representa a los patronos capitalistas, cuyos intereses distan mucho de los de los trabajadores), parece (otorgo el beneficio de la duda) no haber respetado ni una cosa ni otra: en Septiembre más parados de nuevo, y encima las empresas no moderan los precios para no mermar la capacidad adquisitiva de los españoles.

Esto que a cualquiera de nosotros nos parece una falta de respeto a la dignidad humana (no sólo por el hecho de que luego en España nos quedamos de que no hay demanda privada y que así será difícil salir de la crisis), parece una praxis semi-histórica. Como señala este artículo del siempre genial Vincenc Navarro, entre 1999 y 2008, las mayores empresas españolas vieron aumentar sus beneficios netos un 73% (casi el doble de la media de la UE-15), mientras que los costes laborales aumentaron durante el mismo periodo un 3,7% (casi cinco veces menos que en la UE-15). De nuevo en román paladino: las empresas españolas cada vez ganan más, pero los trabajadores no ven dicho incrementado reflejado en sus nóminas.

Lo más indignante de analizar todo esto es leer luego en un artículo MUY tendencioso de The Economist que los problemas de España se resumen en la rigidez del sistema laboral-salarial, mentando como en 2009 los salarios medios subieron un 3% a pesar de la débil economía. ¡¡FALTABA MÁS POR DIOS!!

Y un siempre ingenuo yo, se pregunta que si el sistema laboral es tan rígido no se entiende cómo se han podido destruir 2 millones de empleos desde el inicio de la crisis. Quizás el problema radique en la alta tasa de temporalidad, que distan mucho de ser contratos rígidos. De hecho, tal y como sí bien señala el artículo previamente enlazado, aproximadamente el 25% de los empleos son temporales en España, sólo superados por Polonia:

% contratos temporales respecto al total de empleos

% contratos temporales respecto al total de empleos (Fuente: http://www.economist.com)

El panorama en España no tiene que ser muy esperanzador si 1 de cada 4 contratos tienen una duración predeterminada. Poca estabilidad en la producción de empresas, es decir, poca confianza del mercado. Menos mal que se sacó adelante la Reforma Laboral para arreglar todos los males y evitar tanta temporalidad en los contratos. El problema es que su eficacia dista mucho de ser la deseada: el 93,4% de los nuevos contratos realizados en Agosto del 2010 fueron temporales. Y encima ahora el despido es más barato, tócate los pies…

Quizás uno empiece a entender porqué Zapatero quiere imitar Alemania al leer que el otro día el ministro de economía alemán pedía (no tiene la potestad de exigir, ya que como en España, eso queda en manos de las negociaciones colectivas entre patronal y sindicatos), pedía subidas salariales acordes a la velocidad de la locomotora alemana. Lógico, todo el mundo pidiendo que Alemania aumente su demanda interna para equilibrar su economía y así depender menos de las exportaciones, ¿pues habrá que subir los salarios de los alemanes no?

¿Es esto lo que va a imitar Zapatero del modelo alemán? No, Zapatero quiere ir más atrás en el tiempo, a la citada época de Schröder.  Lo que quizás debiera saber Zapatero es que esas medidas de austeridad emprendidas por su colega alemán fueron el principio del fin para la socialdemocracia (la supuesta aureola política del PSOE) alemana.

El programa de Schröder incluyó congelación de las pensiones (Zapatero acometió esta reforma en Mayo del 2010), aumento de la edad de jubilación de 65 a 67 años (todo pinta a que sea la próxima reforma de recorte social que haga el ejecutivo del leonés), reformas fiscales regresivas (en España en 2008 se eliminó el Impuesto sobre el Patrimonio, impuesto que pagaban los ricos, los que tienen patrimonio vamos) y reestructuración de la negociación colectiva (recién aprobada Reforma Laboral, que debilita la posición de la negociación colectiva frente a problemas “objetivos” que tuviera la empresa).

Vamos, que Zapatero no miente, está siguiendo el modelo alemán. En Alemania, estas reformas fueron complementadas con la reducción de salarios de los trabajadores y aumento de las ganancias empresariales (¿os suena a algo de lo que os he contado antes de España?), y por ende, a la banca alemana, dinero que luego se ha prestado a los países de burbujas inmobiliarias.

El problema de todo esto es que Alemania (ese espejo en el que siempre pensamos debemos mirarnos los europeos) sufre una polarización social manifiesta ahora mismo. Hay pocos que tienen mucho, y muchos que tienen poco, que se puede resumir en los siguientes puntos:

  • Alemania ha pasado a ser el país de la UE-15 en el que las desigualdades sociales y la pobreza crecieron más rápidamente: el número de salarios por debajo del promedio salarial de Alemania subió de manera muy notable.
  • Las cifras concretas que recientemente el Socialist Equality Party anunciaba en una manifestación contra una obra ferroviaria son las siguientes:
    • Los recortes presupuestarios federales, estatales (los länder, lo que en España serían las Comunidades Autónomas) y municipales están afectando a la construcción de escuelas, centros públicos e infraestructuras, mientras el gobierno salva a la élite bancaria del desastre.
    • 7 millones de personas viven por las prestaciones del Estado del Bienestar, mientras 8 millones sobreviven con trabajos precarios.
    • Mientras, el número de familias millonarias alemanas ha crecido un 23% hasta las 430.000.
    • El gobierno alemán, que estudia quitar el servicio militar para reducir gastos, mantiene a sus tropas en Afganhistan, a pesar de que nunca se ha propuesto debatir tal decisión en referendum (dado que la población alemana votaría masivamente al No).
    • El ejecutivo alemán ha alargado la vida útil de las centrales nucleares, pese a que algunos reactores están en entre dicho en cuanto a seguridad.
    • El gobierno de la que hasta hace poco era la mujer más influyente del mundo, Angela Merkel, ha anunciado reformas en el sector sanitario que claramente benefician al lobby farmacéutico.

Todos los puntos previamente listados tienen su transposición en España también. Realmente, lo tiene fácil Zapatero para imitar el modelo alemán de Schröder, pero también lo tiene fácil para que caiga el modelo socialdemócrata en España y hundir al PSOE.

Por cierto, ¿para cuando una Ley de Hierro de ganancia de las empresas?

2 responses to this post.

  1. Posted by Victor on noviembre 25, 2010 at 8:27 pm

    Hola Alex, mucho tiempo sin leerte, aunque como siempre tus opiniones son e tensiones de las mías y supongo que muchísimos mas.
    Como sabes vivo en Madrid y hoy tuve que volver a casa andando por que había una manifestación de funcionarios de prisiones, que ha sido la guinda a un día de reflexión interna. Hoy leía que a Berlusconi le crecen los enanos con cada vez mas gente en contra suya y su “desgobierno”, que en Grecia los médicos llaman a la desobediencia civil a lo que hay que sumarle los grupos “terroristas” que han surgido en el país debido a las medidas de ajuste económico, Irlanda sin cabeza por lo mismo, UK con protestas en la que se queman la sede de partido políticos (Tories), Francia lleva meses de movilizaciones que no cesan, Portugal de movilizaciones como hacia anios no veían México con una narcoguerra, Marruecos tratando de controlar el gas y petróleo bajo terreno saharaui a cualquier precio, en fin que creo que esto no es una crisis, es una guerra, y esta por estallar, creo que tenemos que dejar de analizar las situaciones como entes separados y tomar la foto completa. Esto es una batalla y si nosotros como sociedad estamos perdiendo, alguien esta ganando y todos sabemos quienes son.

    Responder

    • Hola Victor,

      una reflexión que me he hecho a mí mismo varias veces en los últimos meses. Llámame paranoico, pero yo todos los graves problemas que citas veo que tienen un origen común: la competición, la codicia, el individualismo, el cuanto más puedo más gano, etc. Es decir, el capitalismo.

      Los capitalistas (mercados financieros, etc.) , y por ceñirme al caso que más de cerca nos toca, consiguieron ponernos a discutir sobre pensiones, luego sobre funcionarios, luego sobre los sindicatos, dentro de poco será sobre educación o sobre energía. La cosa es que nos ponemos a discutir entre nosotros, pero no les decimos nada a ellos.

      Así que coincido plenamente en tu reflexión: estamos en batalla entre nosotros, la sociedad de a pie. El dogma de fé de los mercados está ganando. Mientras sigamos peleándonos entre nosotros, no llegaremos a nada.

      Es hora de reflexionar, pero, ¿quién puede explicar todo esto y qué se entienda?

      Saludos.

      Responder

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