El Big Mac como termómetro económico

En los últimos días estamos oyendo proclamas sobre si realmente los sueldos y salarios en España están altos. Si realmente las manifestaciones de economistas como Paul Krugman son ciertas (los sueldos y salarios en España están altos en relación a su PIB, es decir, las remuneraciones han crecido por encima de la riqueza que realmente estaba generando España), parece que España tendrá que apretarse el cinturón, contener los sueldos y salarios durante un tiempo (bajarlos es difíciles, pero contenerlos es algo menos difícil), de manera que España gane en competitividad frente a otras economías donde sí que se da el equilibrio remuneraciones-riqueza generada.

Sin embargo, ¿cómo saber si realmente tiene España el citado desequilibrio? El problema radica en que ganar 1.000 $ al mes en España no es lo mismo que ganar 1.000 $ al mes en China o ganar 1.000 $ al mes en EEUU. Obviamente, ello se debe a que los precios de productos, servicios o la vivienda, por ejemplo, varían mucho entre países.

Así que a la hora de comparar los sueldos y salarios hay que recurrir a un concepto económico denominado Paridad de Poder Adquisitivo. Este indicador económico, introducido por el economista David Ricardo, permite comparar de manera directa los niveles de vida entre diferentes países, ya que el Producto Interior Bruto per cápita (en simples palabras, la riqueza individual media de cada ciudadano de un país) es expresado en términos del coste de vida. Es decir, que con este indicador podremos comparar los niveles de vida de diferentes países.

Lo interesante de este indicador es que mitiga la ilusión que crea entre la gente las alteraciones de los tipos de cambio. Esto es especialmente interesante en la actualidad, ya que con esto de la globalización, la gente cada día compra y vende más en mercados extranjeros, por lo que es común oír cosas como: “¡Qué envidia me dan los de New York! El iPod allí lo puedo comprar super barato”. Esto, que a nivel del ciudadano de a pie resulta interesante para poder arrasar en las compras, también puede resultar interesante para las empresas cuando tienen que importar productos. Esto está ocurriendo últimamente con las proclamas de varios gobiernos de que el yuan renminbi chino está muy devaluado, perturbando las condiciones de mercado perfecto (igualdad de condiciones de mercado para todos los participantes).

Tras la Segunda Guerra Mundial y la consiguiente aparición de un contexto de mercado único mundial, la globalización económica trajo consigo una serie de factores que convirtieran el espacio de transacciones comerciales mundial en un mercado donde los productos y servicios debieran tener el mismo precio en cualquier parte del mundo, independientemente de la moneda utilizada. Esta relación entre los precios de dos países y el tipo de cambio es lo que se conoce como la Paridad de Poder Adquisitivo que citábamos antes.

Sintetizando, bajo un mercado único global, perfecto y equilibrado, un mismo producto debería tener el mismo precio (Ley del precio único) en diferentes países en términos de una misma moneda. Sin embargo, esto en la práctica no se da, como se puede ver en el siguiente sencillo ejemplo del precio del iPod (un reproductor de música comercializado por la compañía tecnológica americana Apple):

En función de dichos precios, para lograr ese equilibrio en el mercado de precios, el tipo de cambio actual dólar-euro en el mercado de divisas debiera ser de $149/139 € = 1,07 $/€. Sin embargo, el cambio actual está aproximadamente sobre los 1,34 $/€, exponiendo el desequilibrio claro que se da actualmente en el mercado. Así que el tipo de cambio no convierte en equitativo este producto en cuestión en su venta en diferentes países. Y es que en la práctica la Ley de Precio Único no puede cumplirse, principalmente debido a los aranceles y los costes de comercialización, así que el ejemplo aíslado expuesto del iPod podría ser generalizado para otra canasta de productos o servicios.

Para evaluar la sobrevaluación y infravaluación (revaluación o devaluación) de una moneda frente a otras divisas, la revista The Economist utiliza la el menú Big Mac de la cadena McDonald’s. ¿Cómo saber si la moneda de un país está por encima o por debajo del valor que debiera tener? En otras palabras, ¿cómo saber si la moneda de un país está alterando el comercio justo entre los países del mercado global?

El famoso menú de McDonald’s puede servir de referente. Esta cadena de comida rápida, con presencia en 121 países de los 218 del mundo, es un manifiesto claro de la globalización. Su apertura en mercados comunistas marcaron hechos históricos (primer McDonald’s en Rusia, primer McDonald’s en China, etc.), ya que incluso Cuba en la actualidad tiene un McDonald’s (eso sí, en ese pseudo-centro de detención anti-Habeas Corpus de Guantanamo). Incluso se han desarrollado teorías que exponen que dos países que tienen McDonald’s, no tienen enfrentamientos entre sí. A este paso, teóricos como Adam Smith o David Ricardo pasarán a la historia rápido…

Bajo todo lo expuesto, se podría expresar que un Big Mac (esa hamburguesa gigante que cuando la ves anunciada parece tan grande como un campo de fútbol) debiera tener el mismo precio en dólares en todo el mundo, tomando como referencia el dólar americano. De esta forma, se conseguiría que con 1 dólar se tuviera el mismo poder adquisitivo en todo el mundo.

¿Y qué resultados ofrece este índice Big Mac de las principales divisas del mundo? La siguiente gráfica tomada de The Economist refleja la situación a fecha de 4 de Febrero del 2009:

Índice Big Mac a 4 de Febrero del 2009

Índice Big Mac a 4 de Febrero del 2009

Las principales conclusiones que se pueden extraer de analizar el gráfico anterior son las siguientes (todo ello en referencia al dólar americano como divisa de referencia):

  • La divisa más revaluada es la corona noruega, ya que tiene una Paridad de Poder Adquisitivo por encima del 96% de la de un americano. En otras palabras, que lo que te compras con un dólar en EEUU, te costaría 2 dólares en Noruega.
  • El Euro, por la misma conclusión, estaría sobrevaluado alrededor de un 35%, por lo que quizás lo comentado al principio de este comentario sobre el posible desequilibrio entre los sueldos y salarios en España respecto a la riqueza real (ya sabemos la grave recesión en la que se encuentra España, tras haber perdido su PIB un 3,1% durante el 2009) sea cierto.
  • En el otro extremo, encontramos el yuan chino, encontrándose devaluado casi un 50%. Es decir, que las demandas de los principales gobiernos mundiales podrían estar en lo cierto.

Pero, ¿guarda esta revaluación de la corona relación con su mayor riqueza per cápita? Interesante pregunta, ya que el análisis hasta el momento quedaría un tanto relativo si no se expone la riqueza de cada individuo en cada país, que pudiera hacer frente a estas divisas con mayor valor con un mayor Producto Interior Bruto per cápita.

Para ello, es interesante consultar el listado de Países por PIB per cápita ajustado en términos del PPA. De esta forma, se puede ver la riqueza ajustada al nivel de vida real, es decir, la riqueza en términos de la Paridad de Poder Adquisitivo.

El dólar no compra la misma cantidad de productos y servicios en todos los países, por lo que se obstruye la igualdad de poder adquisitivo en los diferentes mercados y distorsionando el libre mercado. Los mercados están claramente condiciones a los tipos de cambio que algunas economías, como la china, fijan.

6 responses to this post.

  1. […] El Big Mac como termómetro económico [ alexrayon.wordpress.com ] […]

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  2. Posted by sergio on febrero 28, 2010 at 8:34 pm

    muy interesante, 2 paises con mcdonalds no entraran en guerra?? a que esta esperando la ONU a poner uno en todos los paises!!

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  3. @sergio: Jajaja… por eso decía que con ese tipo de conclusiones un tanto parcialistas economistas de toda la vida quedarán en un segundo plano🙂 Así de sensacionalista pueden ser también las noticias económicas en ocasiones…

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  4. Posted by Timi on marzo 1, 2010 at 7:26 am

    Votado😛

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  5. […] quién se lleva los caramelos en un país En uno de mis últimos artículos hablé sobre el Índice Big Mac, bajo cuyo exótico nombre hacía referencia a cómo de sobrevaluada o devaluada estaba una moneda. […]

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  6. […] Ahora bien, otra cosa es si realmente el € está caro o barato. Para ello hay que utilizar lo que se conoce como la Paridad de Poder de Compra o Purchase Power Parity, que ya expliqué en este artículo empleando el Índice Big Mac. […]

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